Cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final.

sábado, 14 de enero de 2012

Mi lugar.

Ahora mismo, hoy y a esta hora, me siento como la típica pieza del puzzle que no encaja en ningún lado. Me acuerdo de años anteriores, de situaciones pasadas que paraces mejores que el presente, ¿por qué?. Supongo que ver recuerdos pasados de gente que ya no está a tu lado me ha afectado, por suerte también he encontrado cartas de gente que sigue aquí conmigo, aguantandome día a día... Pero ahora que lo pienso, en el único lugar que me siento realmente cómoda, sin preocupaciones y siendo yo misma al máximo, dónde no debo poner un sonrisa y decir "si" falsamente para no causar estragos es en un pequeño lugar en el mundo, mi playa, mi mar.
Recuerdo como me gusta escuchar el sonido del mar cuando voy buceando por sus aguas y como me calienta el sol por las mañanas. Cada vez que me acuerdo de los viajes de tres horas en coche en las que me da pena dejar mi cuidad y cambiarla por otra pero según van pasando los kilómetros van sonando en mis cascos canciones del verano, canciones cargadas de recuerdos, de gente, de momentos increíbles... me acuerdo de lo bueno que fue conocerles años atrás. Cada vez que voy por la carretera y vero esas dos torres a lo lejos, se me salta el corazón, más avenuras a la lista y más recuerdos a la mente; cada vez que descargo las cosas del maletero y me montón en ese ascensor que ha visto tantas cosas, tantos besos y tantas despedidas... Cuando abro la puerta de la casa y veo ese largo pasillo que me ha visto llevar los tacones en la mano mientras pienso las pocas horas que voy a dormir y el sueño que voy a tener después en la piscina...
Son tantas cosas, tantos recuerdos, tantos momentos geniales con gente tan especial... Que cuando pienso en aquello se me olvidan todos los problemas y soy feliz, el mar parece transmitirme su tranquilidad aunque sea a 400km de distancia.

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